DEVOCIÓN AL PRIMER APOSTOL

La tradición habla de un pescador de Betsaida, un pueblo de Galilea, discípulo de Juan el Bautista. San Andrés es la primera persona que reconoció a Jesús como Mesías y como tal se lo presentó a su hermano, Simón Pedro. Por tanto es el primer llamado al apostolado al lado de Jesús de Nazaret.

Curiosamente, no se mencionan los viajes misioneros de San Andrés en los Hechos de los Apóstoles, aunque son conocidos por los cristianos por la obra de los Padres de la Iglesia, como Eusebio de Cesarea, que menciona Escitia como el principal lugar de su evangelización.

La romería y el culto al santo en Teixido se remontan al medievo. Una carta otorgada que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, aporta la primera referencia de la existencia del santuario. En ella se informa de que los condes de Traba donaban a la Orden de San Juan de Jerusalén todas sus propiedades en Cedeira y Teixido.

 

Los más osados estudiosos de las romerías y peregrinaciones sitúan al remoto santuario por encima de Compostela en antigüedad, al dar por hecho una continuidad entre las peregrinaciones paganas y cristianas, siendo fruto de la convivencia de ambas durante mucho tiempo la mezcla de muchos ritos y costumbres del peregrinaje a San Andrés de Teixido.

Las varas de tejo y avellano engalanadas con hierba de enamorar y sanandresiños y algunas costumbres como las de visitar la fuente de los tres caños y cumplir con su ritual o mismo la acumulación de piedras de los amilladoiros son costumbres de origen remoto cristianizadas.

El culto al apóstol pescador comparte ritos comunes con otras peregrinaciones y romerías de Galicia y de la cristiandad en general. Entre ellas, la que comentamos de los amilladoiros, por ejemplo, es propia de todas las peregrinaciones a pie y por tanto, de manera destacada en el Camino de Santiago.

Otras tradiciones, como la ofrenda de exvotos o cirios y velas de distintos tamaños, son comunes a todas las manifestaciones religiosas vinculadas a milagros y curaciones. En el caso de San Andrés de Teixido son muy numerosas las maquetas de embarcaciones que bien son recuerdo de un naufragio o pretenden la intercesión del apóstol pescador para que no ocurra.

CULTO AL PESCADOR DE HOMBRES

Lo que verdaderamente distingue a la cristianizada peregrinación a San Andrés de Teixido es su relación con la muerte, el juicio final y la búsqueda de una tranquila transición a la inmortalidad. Una tradición que recupera la relación de la comarca con la tradición celta, en Bretaña, Holanda o Escocia, San Andrés también se venera como intercesor de las almas en su tránsito por el mundo de ultratumba.

En un principio, los romeros y peregrinos que cumplían promesa vestían con largos hábitos de color claro, especie de mortajas, que al no haber tenido esta utilidad gracias a la intercesión de San Andrés, eran cedidas al templo.

Otra peculiaridad de la peregrinación a Teixido es precisamente que, al contrario de otros conocidos templos del medievo, no posee rutas concretas, el camino nace donde comienza su viaje la persona devota, el peregrino hace camino al andar, como decía el poeta. Bien es verdad que la tradición ha fijado caminos que se han ido señalizando.

La costumbre que distingue, este camino es que, aun reconociendo el valor introspectivo del viaje, se recomienda a los romeros y romeras que inicien el viaje a San Andrés en grupo y con manifestaciones de gozo interior, pudiendo acompañarse de instrumentos musicales.

El rito también tiene sus particularidades. El misote, es la misa principal que debe escuchar el peregrino que llega a San Andrés, también debe participar en la procesión y serle hecha la señal de la cruz con la figura del propio santo.

Tras la entrega de los exvotos o mismo del alma de algún familiar o amigo al que se le ha acompañado, se compra el cayado de peregrino y se le hace el ramo de hierba de enamorar, una planta marina, y los sanandresiños de masa de pan.